Mi sicólogo suele referirse a mí como a una "extraterrestre", porque hay algunas situaciones y conductas típicamente "humanas" que me cuesta entender. La de hoy:
el desamor. Simplemente soy INCAPAZ de entenderlo, cómo puede ser que ames a una persona y después dejes de amarla? Entiendo que las emociones respecto de una persona varíen, es lo normal. Entiendo que los sentimientos cambien. Pero no entiendo como EL AMOR (que es fuerza, que es una ACTITUD hacia la vida) puede convertirse en desamor. A ver, intentaré explicarme (porque sé que soy rara y no resulta fácil comprenderme): quiero a mis padres, los quiero muchísimo, no sólo porque son mis padres, sino porque, además, son divertidos y buenas personas. Pero no SIENTO ese amor todos los días. A veces lo que siento es un enorme cansancio o enojo (no sé al resto, pero mis papás a veces acaban con mi paciencia). Pero no por dejar de
sentir el amor dejo de creer que está ahí!
Aparentemente, las personas dejan de amarse por diversos motivos: aparece alguien más, hay una distancia u obstáculos insalvables para la relación o quizás duele mucho amar a quien no nos corresponde. Yo entiendo que las RELACIONES cambien o desaparezcan ¿Pero el AMOR? ¿Amas SI Y SÓLO SI te aman de vuelta?¿Amas sólo cuando resulta fácil o agradable? Para mí eso es más una transacción comercial que amor.
Hace tiempo publiqué una pregunta, ¿Qué es el amor para ti? Para mí el amor es, como dije antes, una actitud. Una acción. Una decisión que se toma cada mañana, y que consiste, más o menos, en responder la siguiente pregunta: ¿Qué puedo hacer hoy por mi bienamado?¿De qué forma puedo cuidar de su bienestar, hacerl@ más feliz? Suena cursi, LO SÉ. Pero es CIERTO! Cuando amas algo (una planta, mascota, tu trabajo, etc) piensas en ese algo, en cómo mejorarlo, en cómo trabajar para que crezca saludable y feliz. Si de verdad amas algo lo cuidas.
Yo amo a un hombre que no me ama de vuelta. Afortunadamente creo que ya me desenamoré de él, o al menos de la versión actual de él (puaj), creada a la medida por su nueva polola. No lo veo, casi no sé de él, ya no tenemos ningún tipo de relación (así fue como él lo prefirió). Pero yo lo amo. No porque sea masoquista, sino porque hace mucho tiempo decidí que, sin importar lo que pasara, lo iba a amar siempre. Y aunque no puedo estar ahí cuando se siente mal, o cuidarlo cuando se resfría, PUEDO REZAR POR ÉL. Y desearle lo mejor.
Hoy, después de mi sesión quedé triste, mi sicólogo me explicó cómo funcionaba el desamor. Y recordé (ay) un par de situaciones dolorosas. Por eso quise desahogarme aquí. Disculpen si lo que se lee son pensamientos sin sentido. Mi cabeza funciona así. Saludos
Ji